Ante fuga de capitales, Banco Central argentino restringe salida al exterior de utilidades de bancos

Por su parte, Mauricio Macri respaldó una política de “shock” para frenar al dólar, mientras la calificación del país se deteriora a toda velocidad. Ayer Fitch la dejó en “default restringido” y Moody’s la rebajó en tres escalones. 

Ayer el Banco Central de Argentina (BCRA) aumentó su control sobre los bancos, al exigirles un permiso cada vez que quieran girar sus utilidades al exterior. Se trata de una medida que llega a solo dos días de que el gobierno de Mauricio Macri determinara aplazar el pago de sus deudas, con lo cual varios consideran que el país ya entró en default.

El ente rector tomó esta determinación con el afán de resguardar que las entidades financieras cuenten con la liquidez necesaria para los retiros de depósitos de los ahorristas, en el marco de una fuga de capitales que amenaza con intensificarse.

“No es cepo ni corralito”, subrayaron ayer en la tarde desde la institución que lidera Guido Sandleris. “En momentos de mayor incertidumbre, buscamos que la liquidez del sistema sea mayor para evitar cualquier tipo de falta de dinero”, detallaron.

Se trata una exigencia que sólo afecta a los bancos, a quienes no toma del todo por sorpresa, considerando que tuvieron que operar bajo esta condición entre los años 2006 y 2018. En la actualidad, la obligación entra en vigencia por la pérdida de margen de acción del BCRA.

Las reservas brutas de la entidad se redujeron en US$10.268 millones, es decir 15%, desde que el líder opositor Alberto Fernández, se impusiera con una amplia ventaja a Macri, dando claras señales para los comicios presidenciales del 27 de octubre.

Compleja semana

El líder del kirchnerismo aumentó las turbulencias en el mercado transandino este lunes, con ácidas críticas al FMI que -pese a sus consecuencias- reiteró ayer en entrevista a The Wall Street Journal.

Sus declaraciones llegan en un momento en el que la misión del Fondo evalúa la autorización del tercer giro, de US$5.400 millones, desde el préstamo stand by, que totaliza más de US$56.000 millones. De esta manera, se instaló la duda sobre el visto bueno del organismo, incrementando la posibilidad de un default.

En ese marco, la administración de Macri informó el miércoles que se aplazarán los pagos de deuda de corto plazo, mientras que se invita a una negociación “voluntaria” para reprogramar los pagos al Fondo y a bancos e inversionistas extranjeros. Aunque el objetivo era la defensa del peso argentino, ayer se depreció 3% frente al dólar, completando una baja de 26% en agosto.

En este escenario, según lo consignado por el diario transandino La Nación, Macri se mostró partidario de una política de “shock” para frenar el dólar. Esto en referencia al esquema que utilizó hace poco más de una año el expresidente de BCRA, Federico Sturzenegger, fijando por 20 días la moneda estadounidense mediante una oferta diaria de US$5.000 millones.

El default. Pero no solo la depreciación del peso preocupa en Argentina, dado que el perfil de su deuda se deteriora a toda velocidad. Tras las revisiones de las agencias de calificación post elecciones primarias, el jueves la agencia Standard & Poor’s rebajó la calificación del país hasta un “default selectivo” y aunque la elevó ayer, por la entrada en vigencia de la reprogramación de pago, consignó que la legislación que permitirá el reperfilamiento de la deuda aumentará el riesgo de incumplimiento.

Las otras agencias también actuaron. Moody’s recortó la nota en tres escalones, hasta “Caa2” con perspectiva negativa, indicando que “la acción de calificación del día de hoy refleja la creciente expectativa de pérdidas para los inversionistas como consecuencia de estos eventos”.

En tanto, Fitch fue más categórico y dejó al país en “default restringido”. Según explicaron, “la rebaja se produce después de la decisión unilateral del gobierno de extender el plazo de pago de algunas obligaciones”.

Respecto a si el país está en situación de impago o no, Guido Lorenzo, economista de la Universidad de Buenos Aires, no tiene dudas. “Hay un default selectivo, porque hay algún compromiso de pago que no respeto lo acordado en el prospecto que viene con el bono originalmente”, indicó.

Su opinión es compartida por el académico de la Universidad del CEMA, Alejandro Gutiérrez, quien de todas maneras aclara que se está dando todo dentro de un marco legal. Además, advierte que hay que prepararse para más medidas como las tomadas ayer por el central, que se tomarán para controlar el dólar y la posible salida de depósitos de los bancos.

Fuente: LT Pulso

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