Con la marca del kirchnerismo duro: qué hay detrás de la salida de la Argentina del Grupo de Lima y la pelea con Lacalle Pou

En una semana y con dos hechos concretos, el Gobierno selló su política internacional y abrió una conocida puerta de confrontación con la política regional de Estados Unidos.

La semana pasada estuvo marcada por dos hitos en materia de política exterior. El primero, un guiño para Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. Y el segundo, un fuerte cruce entre Alberto Fernández y su de Uruguay, Luis Lacalle Pou, que esconde una puja por las políticas económicas de la región.

El Grupo de Lima es un foro regional que integran varios países sudamericanos, entre ellos Chile, Brasil, Colombia y Paraguay, entre otros. Está fuertemente alineado con los Estados Unidos, no solo con la administración de Donald Trump, sino también con la de Joe Biden, en cuanto a la posición sobre lo que sucede en Venezuela: rechazo absoluto a Maduro y apoyo al líder opositor, Juan Guaidó.

La Argentina decidió posicionarse en un lugar muy distinto al apartarse del Grupo de Lima. El Gobierno adujo que el foro regional no alcanzó los objetivos de conducir a los venezolanos hacia una solución. Lo concreto es que la decisión marca una distancia muy fuerte, tanto con otros países de la región, sino con los Estados Unidos. Y se da en un momento en que el país está renegociando su deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo en el que el país del Norte tiene un rol muy significativo.

El segundo ítem también tuvo mucha resonancia internacional. Nació de un reclamo de Lacalle Pou, quien pidió que el Mercosur no se convirtiera en un “lastre” en cuanto al posicionamiento estratégico de las naciones. En otras palabras, que Uruguay pueda ver allanado un camino que le permita abrirse al mundo y cerrar acuerdos comerciales.

La respuesta de Alberto Fernández fue que la Argentina no quiere ser lastre de nadie, y que si alguna otra nación lo ve así, podía “tomar otro barco”. Luego, en TN, el mandatario uruguayo redobló la apuesta: “Si aguantamos así 10 años más, en el Mercosur vamos a quedar congelados”.

La posición de la Argentina, el Mercosur y las dudas de cara al futuro
¿Cómo se lee en el mundo este cruce? Primero coloca al Mercosur entre signos de interrogación. En segundo lugar, debilita la posición del bloque y siembra dudas de cara al futuro: abona los argumentos de sectores aperturistas en distintos países del mundo, que pueden ver en el Mercosur una traba para sus intereses comerciales.

Lo cierto es que la política exterior argentina da que hablar en el mundo. ¿Cuál será su rumbo? Todavía no se sabe. Pero su posición actual está fuertemente marcada por la concepción propia del kirchnerismo más duro respecto de lo que son las alianzas estratégicas en la región y en el mundo.

Fuente: TN

Facebook
Twitter
Google+
WhatsApp

Deja tu comentario

NUESTRO TWITTER

SUSCRIBITE

Ingresá tu email y recibí las últimas noticias